¿Por qué la ubicación marca la diferencia en los nuevos datacenters en Colombia?

La “nube” también tiene raíces.


Aunque hablemos de datos que viajan a la velocidad de la luz, de servicios digitales e infraestructuras invisibles, la realidad es más terrenal de lo que parece. Los datacenters no flotan en el aire. 

Se apoyan en un suelo firme y en decisiones geográficas muy concretas. 

Y aquí aparece una idea que puede sorprender: la ubicación no es un detalle secundario, sino que lo cambia todo.

Durante años considerábamos que bastaba con tener espacio y energía.  Ahora sabemos que existen más variables por valorar. 

Elegir mal el lugar puede significar más latencia, más costes y menos fiabilidad. Elegir bien, en cambio, puede marcar la diferencia entre crecer, o quedarse atrás.

Geografía física, impacto digital

En el mundo de los datacenters en Colombia, los milisegundos importan. Mucho. 

Estar cerca de grandes núcleos urbanos reduce la latencia, mejora la experiencia de usuario y hace más eficientes los servicios críticos. Por eso, a veces, lo que parece más barato a primera vista,instalarse lejos, acaba siendo peor para el rendimiento.

Existen factores menos evidentes, pero igual de decisivos. El clima, por ejemplo. El aire frío y estable reduce la presión sobre los sistemas de refrigeración. El silencio operativo de un datacenter depende, en gran medida, de que la temperatura ambiente juegue a favor.

Algunas empresas, tras instalarse en ubicaciones poco adecuadas, empiezan a notar problemas: mayor consumo de energía, equipos forzados y mantenimiento constante. 

Bogotá: una ventaja natural para los datacenters en Colombia

Aquí es donde Bogotá y su entorno cobran sentido. 

La Sabana ofrece un clima estable durante todo el año, algo especialmente valioso para infraestructuras que no pueden permitirse variaciones extremas. 

A esto se suma una menor sismicidad que en otras regiones del país y una alta concentración de proveedores tecnológicos, operadores de red y talento especializado.

Un lugar donde las condiciones naturales y las capacidades técnicas se alinean sin esfuerzo.

Esta ventaja geográfica ya se destacaba en el análisis sobre ubicación geográfica para ubicaciones logísticas, porque lo que funciona para la logística, también funcionam, y mucho, para la economía digital.

Por qué los datacenters buscan terrenos amplios y bien conectados

Un datacenter no se diseña solo para hoy. 

Se diseña para crecer. Por eso, necesita terrenos amplios, accesos claros y posibilidad de expansión sin interrupciones. Es decir: un datacenter es un organismo que necesita crecer sin detener su ritmo cardíaco.

A veces obviamos otro aspecto clave: las carreteras. La conectividad física importa tanto como la digital. Equipos que llegan, racks que se sustituyen, baterías que se renuevan, técnicos que entran y salen. Todo eso requiere accesos fluidos y previsibles.

Basta imaginar la llegada constante de UPS, de sistemas de refrigeración o de nuevos servidores. Sin una buena conexión vial, cada operación se complica.

Zona Franca Metropolitana: un punto estratégico dentro de un punto estratégico

Zona Franca Metropolitana reúne tres factores clave: infraestructura preparada, ubicación privilegiada y régimen franco. Todo en un mismo lugar. No se trata solo de estar bien situado, sino de estarlo dentro de un ecosistema que entiende las necesidades del sector.

Además, conecta de forma natural con el enfoque ya desarrollado sobre infraestructura industrial para datacenters, reforzando una visión integral: espacio, ubicación y normativa trabajando juntas.

La imagen es clara: una plataforma lista para recibir la economía digital del futuro.

La infraestructura es el cuerpo.
La ubicación es el corazón.


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